
En aquella época El Señor le departió a Noé y le expuso:
-Eres mi predilecto, atiende bien, dentro de seis meses haré chorrear agua por un tubo y siete llaves, cuarenta días y cuarenta noches, hasta que toda la tierra sea cubierta de agua y esta muchedumbre mala sea destruida, no voy a dejar piedra sobre piedra.
-Pero quiero preservar a los buenos y una pareja de animales de cada género viviente en este planeta. Te ordeno construir una embarcación.
Y entre rayos, truenos y centellas le dio las instrucciones de lo que debía hacer, mientras, tembloroso. Noe sólo atinaba a decir:
-No hay problemas señor: e’ pa’ lante que vamos.
-Seis meses romperá a llover!! – tronó el Señor.
-Más te vale tener El Arca lista a tiempo, o aprender a nadar por el resto de tus días.
Transcurridos los seis meses, el cielo se nublo y el diluvio comenzó. El Señor se presentó entre los oscurecidos nubarrones y pudo ver a Noé lloriqueando en le patio.
-Donde está el arca, Noé? Preguntó desconsolado.
-“Perdóname mi Señor” –suplicó el hombre- “hice lo que pude, pero encontré grandísimas contrariedades y dificultades: Relata:
-Mi primera dificultad empezó cuando solicite un permiso de construcción y pagar unos impuestos altísimos para poder sacar los planos.
Después de eso llegaron los bomberos y me exigían que El Arca tuviera un sistema automático de seguridad contra incendio, lo que tuve que arreglar proporcionadote una buena “borona” a un funcionario y su secretaria.
Inicio los preparativos y contrato cincuenta haitianos, los cuales fueron indruducidos al tercer día de faena en una “camiona” por una patrulla del Ejército Dominicano y varios miembros de Inmigración a empujones y maltratos los despacharon para Haití, no me valió implorarles al Capitán y demás miembros del grupo armado.
A los pocos días, la junta de vecinos se quejó de que yo estaba construyendo una discoteca-colmadon en una zona residencial y, en eso perdí varios meses en visitas inútiles al Ayuntamiento.
Además no contaba El Arca con un poder notarial firmado, ni una patente registrada, que me acreditara como representante legal tuyo, complicó más aún los trámites que a continuación te informo:
El Departamento de Rentas Internas no me quiso registrar como fundación sin fines de lucro, sino como negocio con fines empresariales y, que tenían que cobrarme por los animales boletos para el viaje más los impuestos aduanales.
Lo mas dificultoso marcho con la madera, se me tiró foresta y me incautó tres patanas de madera serrana, no aguanté más y les dije esto que –eso eran ordenes tuyas para salvar a la especie humana y animales, me preguntaron ¿si yo estaba loco o qué? Entonces aparecieron los sindicatos de carpinteros, apoyados por el departamento de trabajo, me exigían dar empleos a los carpinteros afiliados, con buenos sueldos, vacaciones, doble sueldos y regalía pascual.
Con los animales vino lo peor, alquilé un camión y arranqué para la Línea Noroeste, en un chequeo me querían quitar todos mis animales por una jodía Fiebre Porcina, Salud Pública (Sanidad) me pidió que tramitara ante la cancillería el permiso de salud y vacuna correspondiente de los animales, quedando pendientes más de quinientas libras de papeles que tuve que llenar.
En eso estaba cuando se me presentó un inspector de Metereología y me exigió con un “coño” el plano de -¿Dónde diablo era que estaba la parte que se iba a inundar”. Le mostré un Mapa Mundi, y casi me mata de un trompón.
Obras Públicas me envía un inspector para que sacara placa, seguro y revista para navegar, y poder cruzar las carreteras y peajes del país, a pesar de que El Arca no tenía motor.
La desgracia más grande: casi amaneciendo me rodean la casa Oficiales de Inmigración, Dirección Nacional de Control de Drogas, el DNI, La Marina de Guerra, La Aviación, La Policía, El Ejercito, La Defensa Civil y la DEA; me hacen un allanamiento, en busca de drogas, armas de fuego, indocumentados para viajar a Puerto Rico, y me desbaratan todo lo que poco a poco Yo y algunos vecinos habíamos logrado avanzar en la construcción del Arca.
Luego, que Noe terminara su narración surgió un largo silencio. Después, el cielo empezó a despejarse, salio el sol y un Arco Iris iluminó el firmamento.
-¿Quiere esto decir, Señor que ya no vas a destruir la tierra?”.
-“No –respondió una voz desconsolada entre las nubes –ya el Gobierno Dominicano se esta encargando de eso.
-Eres mi predilecto, atiende bien, dentro de seis meses haré chorrear agua por un tubo y siete llaves, cuarenta días y cuarenta noches, hasta que toda la tierra sea cubierta de agua y esta muchedumbre mala sea destruida, no voy a dejar piedra sobre piedra.
-Pero quiero preservar a los buenos y una pareja de animales de cada género viviente en este planeta. Te ordeno construir una embarcación.
Y entre rayos, truenos y centellas le dio las instrucciones de lo que debía hacer, mientras, tembloroso. Noe sólo atinaba a decir:
-No hay problemas señor: e’ pa’ lante que vamos.
-Seis meses romperá a llover!! – tronó el Señor.
-Más te vale tener El Arca lista a tiempo, o aprender a nadar por el resto de tus días.
Transcurridos los seis meses, el cielo se nublo y el diluvio comenzó. El Señor se presentó entre los oscurecidos nubarrones y pudo ver a Noé lloriqueando en le patio.
-Donde está el arca, Noé? Preguntó desconsolado.
-“Perdóname mi Señor” –suplicó el hombre- “hice lo que pude, pero encontré grandísimas contrariedades y dificultades: Relata:
-Mi primera dificultad empezó cuando solicite un permiso de construcción y pagar unos impuestos altísimos para poder sacar los planos.
Después de eso llegaron los bomberos y me exigían que El Arca tuviera un sistema automático de seguridad contra incendio, lo que tuve que arreglar proporcionadote una buena “borona” a un funcionario y su secretaria.
Inicio los preparativos y contrato cincuenta haitianos, los cuales fueron indruducidos al tercer día de faena en una “camiona” por una patrulla del Ejército Dominicano y varios miembros de Inmigración a empujones y maltratos los despacharon para Haití, no me valió implorarles al Capitán y demás miembros del grupo armado.
A los pocos días, la junta de vecinos se quejó de que yo estaba construyendo una discoteca-colmadon en una zona residencial y, en eso perdí varios meses en visitas inútiles al Ayuntamiento.
Además no contaba El Arca con un poder notarial firmado, ni una patente registrada, que me acreditara como representante legal tuyo, complicó más aún los trámites que a continuación te informo:
El Departamento de Rentas Internas no me quiso registrar como fundación sin fines de lucro, sino como negocio con fines empresariales y, que tenían que cobrarme por los animales boletos para el viaje más los impuestos aduanales.
Lo mas dificultoso marcho con la madera, se me tiró foresta y me incautó tres patanas de madera serrana, no aguanté más y les dije esto que –eso eran ordenes tuyas para salvar a la especie humana y animales, me preguntaron ¿si yo estaba loco o qué? Entonces aparecieron los sindicatos de carpinteros, apoyados por el departamento de trabajo, me exigían dar empleos a los carpinteros afiliados, con buenos sueldos, vacaciones, doble sueldos y regalía pascual.
Con los animales vino lo peor, alquilé un camión y arranqué para la Línea Noroeste, en un chequeo me querían quitar todos mis animales por una jodía Fiebre Porcina, Salud Pública (Sanidad) me pidió que tramitara ante la cancillería el permiso de salud y vacuna correspondiente de los animales, quedando pendientes más de quinientas libras de papeles que tuve que llenar.
En eso estaba cuando se me presentó un inspector de Metereología y me exigió con un “coño” el plano de -¿Dónde diablo era que estaba la parte que se iba a inundar”. Le mostré un Mapa Mundi, y casi me mata de un trompón.
Obras Públicas me envía un inspector para que sacara placa, seguro y revista para navegar, y poder cruzar las carreteras y peajes del país, a pesar de que El Arca no tenía motor.
La desgracia más grande: casi amaneciendo me rodean la casa Oficiales de Inmigración, Dirección Nacional de Control de Drogas, el DNI, La Marina de Guerra, La Aviación, La Policía, El Ejercito, La Defensa Civil y la DEA; me hacen un allanamiento, en busca de drogas, armas de fuego, indocumentados para viajar a Puerto Rico, y me desbaratan todo lo que poco a poco Yo y algunos vecinos habíamos logrado avanzar en la construcción del Arca.
Luego, que Noe terminara su narración surgió un largo silencio. Después, el cielo empezó a despejarse, salio el sol y un Arco Iris iluminó el firmamento.
-¿Quiere esto decir, Señor que ya no vas a destruir la tierra?”.
-“No –respondió una voz desconsolada entre las nubes –ya el Gobierno Dominicano se esta encargando de eso.
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